Pasajera en trance

Llegué a Valparaíso hace dos días, so far so good. El domingo en la tarde hice mi mochila apurada y tomé el bus desde Santiago, obviamente olvidé un montón de cosas en casa.

 

Hace un tiempo que no viajaba a un destino sola, por cuenta propia. Puse un par de canciones emo en el camino y comí chicle de sandía esperando alguna de las dos opciones me hiciera ignorar el olor a orina del bus. Nos juntamos con Mariano y me mostró la casa taller donde voy a estar viviendo por este mes, inmediatamente agradezco por haber mandado ese mail pidiendo inocentemente hacer una working holidays. Nos sentamos en la cocina a fumar y tomar cerveza. Comenzamos a hablar y a conocernos y recuerdo lo mucho que siempre me sorprendió la rapidez del argentino(a). Esa noche también conocí a mis homies temporales: Brett, un gringo modelo-fotógrafo-filántropo, y Ema, un músico argentino, más otras personas que circulan cerca de la casa y la buena onda es instantánea. Como amante de la multiculturalidad me siento en mi salsa, o como mi mamá me dijo cuando hablamos al otro día: “caíste parada”.

Ayer en la mañana conocí a Meche en la cocina, un poco avergonzada por estar recién despertando y encontrarme con ella limpiando el desorden que habíamos dejado la noche anterior. Comí algo y me llevó a conocer la tienda donde tenían una reunión con un posible socio/proveedor. Me senté a escuchar y preguntaba cada vez que no sabía algo de lo que estaban hablando. Continuaron la conversación en la casa taller y yo los seguí como un perrito callejero, me pareció bacán que fueran tan generosos al incluírme y abiertos con la información.

En la tarde hablamos más seriamente con Mariano acerca de mi residencia y cómo la íbamos a organizar. Me explicó mejor la idea que tienen para incluir gráfica en una nueva línea de ropa y accesorios, que hable de Valparaíso y sea de cierta forma más accesible. Compartimos referencias visuales, coincidimos bastante. Me quedé revisando la ropa en el taller, conversando con Meche, más tarde viendo videos con ella y los homies. Han visto “That One Day” de Women’s Tales de Miu Miu? Aparte de ser buenísmo se me había olvidado la parte emotiva del video y obviamente guardando las proporciones del caso, me sentí identificada con la mina cuando dice que nunca había encontrado gente que no la juzgara y que ya no se sentía sola. Dato importante: tengo mi luna en Piscis, otro tópico en común de conversación.

Bueno filo, en la noche me dormí raja, pero me desvelé tipo 3 am pensado todas las cosas que quería hacer durante mi tiempo aquí y sobre lo que me gustaría escribir en esta bitácora. Dándole vueltas a eso pensé también en la importancia que tiene para mí, de aquí hace un tiempo, la música (soy una especie de dj frustrada o creadora de playlists compulsiva). Y se me ocurrió que quería seleccionar una canción por día y así poder al final de la residencia tener una playlist de la experiencia. Les voy a ir dejando los links por día.

Día 0 — Domingo: del bus

Día 1 — Lunes: de cuando conocí a Meche

Día 2 — Martes: del cumple de Brett

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